¿Qué significará el tiempo sin relojes?
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sábado, 22 de mayo de 2010

¿Por qué dejas que te abandone el invierno, Juliette?

A ella siempre le había agradado caminar por el campo nevado. La nieve era paz, y ella necesitaba eso ahora. Quería sentirse sola entre la pureza de la nieve virgen.

Realmente, estaba enfadada consigo misma. El año iba a acabar, y no había hecho nada de provecho. Se dio cuenta de ello cuando la navidad comenzó a poblar las calles, anunciando que otro año más, estábamos vivos.

Ahora se limitaría en hacer un muñeco de nieve que nadie vería jamás, y dejar que se derritiera, como los propósitos que escribió el año anterior en un papel... y como sus sueños.



Y mientras sus huellas le mostraban el camino de vuelta, se dio cuenta de que por allí había otro muñeco de nieve.

¿Por qué dejas que te abandone el invierno, Juliette?

¿Vas a pintar el otoño, Juliette?

Sus dulces mentiras comenzaron aquel día de otoño.

Aquel día en el que las hojas muertas parecían saludarte a los lados de la carretera. Aquel día en el que al levantarte, pensaste: ''hoy es MI día'', aunque no supiste exactamente por qué hasta la noche.

Tal vez nunca vuelvas a ver los colores del otoño tan brillantes como aquellos. Para remediarlo, ¿vas a coger un pincel y los barnizarás con falso brillo, como siempre?
Hazme el favor de no quedarte esperando la lluvia otoñal otra vez, querida...


¿Vas a pintar el otoño, Juliette?

¿Te gusta el olor a verano, Juliette?

Una mañana te levantas, como todos los días, pero te das cuenta de que algo ha cambiado. ''¿Por qué huele todo a verano hoy?''.


De pronto, empiezas a plantearte que has dejado escapar los meses por los espacios que hay entre tus dedos.


¿Dónde quedó ese enero que te teñía la vida de verde esperanza? ¿Dónde quedaron sus celos y su inocencia, que te hacían quererle, así, sin más? Tal vez él no hacía otra cosa que introducirte en la rutina, pero era una sensación agradable.


¿Y te percatas de ello ahora, querida, cuando te das cuenta de que no volverás a llevar su alma a la espalda?
También el olor a verano te recuerda que nada dura eternamente... Pero, ¡eh! Odias la monotonía. O eso dices. Yo sé que bajo esa máscara, buscas algo que te estabilice. Algo que vuelva tus andares más tranquilos.
¿Te gusta el olor a verano, Juliette?

viernes, 21 de mayo de 2010

¿Cómo perdiste la primavera, Juliette?

Era un día solitario, y el otoño lo inundaba todo. Ella sentía el pesar de esto en cada paso que daba, en cada suspiro, en cada respiración. Le pesaban los pies, como si llevara piedras dentro de los calcetines.


Pero, ¿qué más podía hacer? No le importaba que le pesaran los pies. Sólo se centraba en algo: encontrar la primavera que había perdido.



Y la habría encontrado, ¡sí! Si andara por los senderos de su cabeza, la habría encontrado.
¿Cómo perdiste la primavera, Juliette?