Chica del reloj de arena,no me gusta terminar un año sin pararme a pensar qué lo ha hecho especial, cuáles han sido los momentos buenos y qué quiero conservar. Por eso, quiero darte las gracias -una vez más-. Porque tú, aunque no lo creas, me haces sentir especial. Me haces sentir bien cuando lo único que quiero es arañar la pared y arrancarme la cabeza; haces que quiera llegar lejos solamente porque alguien -tú- confía en que yo, un desastre andante, lo consiga. Haces que sonría -o que me ría a carcajadas- en los momentos más absurdos, más emocionalmente estúpidos. Y, por encima de todo, eres la única persona en la que me veo capaz de confiar en todos los sentidos.Te lo he dicho muchas veces: eres especial. A simple vista ya pareces genial. Pero, ¿qué voy a decirte? Cuando se empieza a profundizar en ti, a quitar las capas y capas que tienes -¿una cebolla, tú?-, aparece la parte realmente especial, ésa que no quiero llegar a perder nunca. Cuando quito una capa, encuentro algo. Y así, si voy quitando tus capas -¿escudos?- y accedo a partes de ti que no conozco, me sorprendo cada vez más. Eres increíble. No voy a parar hasta que te lo creas, y me da igual. Hay miles de cosas por las que eres especial para mí, por las que eres mi mejor amiga y lo serás siempre. Tú; la única persona a la que ni siquiera tengo que ponerle nombre, porque es obvio que te escribo a ti y sé que lo sabes. Tú; la única persona que me entiende cuando le digo que no sé qué coño me pasa. Tú; la única persona de la Tierra con la que puedo entenderme solamente echando una mirada tonta.En fin, tú, que quiero hacer muchas cosas contigo este año o el que sea, y cosas pendientes nos sobran. Hay muchos días en la vida y podemos hacer buenos un puñado de ellos o la inmensa mayoría, y si consigues soportarme un par de años más, haremos lo que nos dé la gana. Bristol anda cerca.Gracias por hacerme un poquito más feliz.Te quiere,
la de las estrellas de papel.two peas in a pod.
Las mejores historias son las que hablan de lo que no cuentan, ésas que tienen otras letras impresas en los márgenes y entre los huecos de los renglones. Las mejores historias son las que dejan rendijas, grietas pequeñas por las que descubrir qué es lo que se mueve dentro de todo.
¿Qué significará el tiempo sin relojes?
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lunes, 31 de diciembre de 2012
31
martes, 18 de septiembre de 2012
Tiempo atrás...
"Así es la vida (la mía): algún día te irás de mi lado y no podré evitarlo. Te darás cuenta de que no soy lo que tú creías que era y lo único que podré hacer entonces será echarte de menos. Es aquel bucle del que te hablé: tener y extrañar. Siempre es lo mismo.
Y cuando te vayas, ¿qué haré? ¿qué puedo hacer sin ti? Nada. Absolutamente nada. Dices que somos iguales, que somos imparables, pero no es así. Tú eres imparable y a mí sólo puede pararme tu marcha. Qué triste por mi parte, depender de ti cuando siempre pensé que eras tú quien lo hacía.
¿Qué voy a hacer cuando te des cuenta de que no valgo nada sin ti? ¿Qué voy a hacer cuando te marches y me dejes sola e indefensa contra el mundo? Sé que es inevitable."
Y cuando te vayas, ¿qué haré? ¿qué puedo hacer sin ti? Nada. Absolutamente nada. Dices que somos iguales, que somos imparables, pero no es así. Tú eres imparable y a mí sólo puede pararme tu marcha. Qué triste por mi parte, depender de ti cuando siempre pensé que eras tú quien lo hacía.
¿Qué voy a hacer cuando te des cuenta de que no valgo nada sin ti? ¿Qué voy a hacer cuando te marches y me dejes sola e indefensa contra el mundo? Sé que es inevitable."
(Ya tienes todas las respuestas
aunque te niegues a hacerles caso)
miércoles, 22 de agosto de 2012
No sirve de nada.
Siempre, tarde o temprano, ocurre. Lo ves y no lo evitas.
Ése es tu problema... Te paras a observar y a desmenuzar la situación, le das mil vueltas y la miras desde todas las perspectivas posibles. Te metes en la piel de los otros y analizas lo que se siente en la tuya, buscas mil soluciones viables o mil formas de hacer desaparecer el problema por arte de magia -la magia no existe-. Te frustras, te guardas las explicaciones en el bolsillo y lo dejas pasar. No actúas. Simplemente planeas -y ojalá lo hicieras en el otro sentido, para planear por encima de los molinos y aterrizar con suavidad en el césped- y le das vueltas. Pero, maldita sea, tus problemas no son peonzas.
Con la misma pregunta siempre en la cabeza -¿por qué?- recorres los lugares que significan algo para ti como un fantasma. Andas despacio, a veces no tanto y te metes las manos en los bolsillos evitando que algo se te escape. Ni siquiera eres lo suficientemente valiente para llorar, gritar, patalear o arañar. Eso requiere valentía. Es aceptar.
No te escondas más... porque algo que es parte de ti estará contigo en cualquier sitio.
(Y yo debería dejar de escribirme cartas a mí misma y darle una patada a la verdad para ver si así se vuelve una de esas mentiras edulcoradas que, falsamente, te endulzan con entusiasmo)
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sábado, 19 de noviembre de 2011
martes, 8 de noviembre de 2011
Duse.

Una de esas personas especiales, que, no sé, simplemente te alegran. Una de esas personas con las que puedes hablar de cualquier cosa, de cualquier estupidez, que tienen una imaginación sobrehumana y cada día te sorprenden con algo nuevo. De esas que todo el mundo debería tener en su vida, pero con las que sólo algunos afortunados cuentan. Y yo tengo una de esas personas especiales en mi vida, y, la verdad, me pregunto muchas veces qué sería de mí sin ella.
No puedo decirte otra cosa que no sea gracias, porque, que lo sepas, eres prácticamente la única persona que aguanta mis paranoias, y como te he dicho muchas veces, consigues animarme.
Así que, recuerda siempre que significas muchísimo para mí. Muchísimo.
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