
Las mejores historias son las que hablan de lo que no cuentan, ésas que tienen otras letras impresas en los márgenes y entre los huecos de los renglones. Las mejores historias son las que dejan rendijas, grietas pequeñas por las que descubrir qué es lo que se mueve dentro de todo.
martes, 29 de junio de 2010
Pequeños detalles. Vidas enormes.

sábado, 26 de junio de 2010
Sus ojos soñadores y negros. (M&H 2)
-¿Qué coño hago aquí parado?
Abrí la puerta y salí corriendo. Hacía frío, pero no me importaba el hecho de no haber cogido el abrigo. Quería recuperar a Helena. No podía dejarla ir. Y ella tampoco quería irse. O al menos, no lo querría cuando pensara un poco en todo. Esto es un bache. Sí, uno de esos baches.
Corría como nunca antes. Me estaba empezando a asficciar. Soy asmático. Pero también me daba igual eso.
De pronto, vi una figura a lo lejos. Mi corazón empezó a latir más fuerte (creía que no era posible). Era Helena, estaba seguro. Comencé a correr MÁS RÁPIDO. Sentía que no podía más, pero lo hice. Ella caminaba despacio, eso me ayudó a alcanzarla antes. Cuando estuve cerca de ella, estiré el brazo y la cogí por el hombro.
-¡Helena! ¡Hel, no me dejes! Te prometo que compraremos la casa con las cristaleras más bonitas que puedas imaginarte. Nos pasaremos la vida juntos, como querías. Contaremos las estrellas cada noche. Sí, las contaremos desde el bosque. Te juro que nunca más te descuidaré, cariño. Nos querremos tanto como antes. O más. Los sábados por la noche, iremos a dar paseos por la ciudad. Sé que te gustan las luces de neón, Helena. Si quieres, ahora mismo iremos a dar un paseo. Es sábado. Helena, podemos tener esa vida que queríamos. De verdad que no he cambiado. Solamente me he descuidado, nos he descuidado. Te abrazaré como a ti te gusta cuando nos vayamos a dormir. Te volveré a regalar todos y cada uno de mis latidos. Haré cualquier cosa. No me dejes, no me dejes...
Me estuve guardando las lágrimas durante todo el tiempo que había pasado desde que la vi. Pero ahora, no pude contenerlo. Comencé a llorar.
Helena se me quedó mirando, pero era una mirada diferente. Era como si algo dentro de su ser hubiera cambiado. Bueno, no cambiado. Vuelto a ser como antes. Esa mirada era la misma que me dedicaba cuando nos tumbábamos en el jardín de la casa de mis padres, cuando éramos adolescentes.
Me abrazó, y noté la humedad de sus lágrimas en mi hombro.
-Oh, Matt. ¡Matt!
No pudo decir más. Pero yo sabía que no iba a irse. Me quería. Todo volvía a ser como antes. El bache se fue, para no volver.
Y nos quedamos así, abrazados, hasta que no pude calcular el tiempo, y la noche se hizo cerrada...
viernes, 25 de junio de 2010
Aquí no huele a vainilla. (M&H 1)
Matthew me miró, perplejo. Nunca creí que llegáramos a tener una conversación así. Matthew y yo nos habíamos querido como nadie se quiso jamás. Solíamos bromear con que teníamos el record del mundo en querernos. Jurábamos, también, que nuestra vida siempre sería perfecta. Viviríamos en una casa con cristaleras que dejaran ver el bosque. Nuestra casa estaría llena de fotos. Retratos de la vida que habíamos pasado juntos. Todo olería a esa fragancia a vainilla que me encanta. Y a felicidad. Sí, eso pensábamos. Creíamos que tendríamos toda la felicidad del mundo, sin buscarla, siquiera. Pero terminamos viviendo en un piso de paredes blancas y sucias. A lo único que olía ese piso, era a tortura. También solíamos creer que pasaríamos los días juntos, abrazados, bebiendo batidos de vainilla tan dulces como la vida que compartíamos. Pero, él y yo sólo nos veíamos antes y después de irnos a dormir. Los días que no trabajaba, me iba a dar un paseo, que se prolongaba todo el día. No quería ver más de lo debido como mi burbuja había explotado, y mis cristaleras se habían vuelto paredes blancas con gotelé.
-Creía que huír era de cobardes. -Matt se sentó, como agotado, en una de las sillas blancas de la cocina.
-¿Sabes lo que es de cobarde, Matthew? Mi vida. No aguanto más. Tengo 24 años y vivo como una mujer de 50 deprimida. No quiero vivir así. Esta no es la vida que pensé que tendríamos. ¿Sabes todo lo que arriesgué al fugarme contigo siendo apenas mayor de edad? Y, ¿para qué? ¿Para que la única conversación que tengamos en un día, sea sobre cómo quieres el bistec? Oh no, Matthew. Te has equivocado de mujer.
-Haz lo que quieras, Helena.
No. A mí no me iba a engañar. Le había roto por dentro desde el principio de esta breve conversación. Él solamente intentaba disimularlo, y eso me hacía querer huír aún más. El Matthew que yo conocía, mi Matthew, no me dejaría ir. Éste no es más que una imitación barata de ese chico que me prometía cada milímetro del universo. Una imitación que intenta quedar bien. Que cree que no seré capaz de marcharme. Es decepcionante. Acababa de dejar al amor de mi vida, y ni siquiera me replicaba. Ni siquiera me hablaba.
-Ya volveré a por mis cosas.
Me marché, dando un portazo. Pude oírle sollozar a través de la puerta. Pasar la noche con las luces de neón como única compañía, y con las cicatrices de mi corazón doliendo como si fueran recientes, me parecía mejor que quedarme con la imitación barata de Matt.
De pronto, un olor a vainilla llamó mi atención... Sí, me gustará mi nueva vida. Nueva... suena bien.
miércoles, 23 de junio de 2010
Tu olor a adivinanza.
Pero entonces, apareces tú, con tu paraguas y tu olor a adivinanza.

sábado, 19 de junio de 2010
Me contaría más cosas sobre mí de las que yo sé.

miércoles, 16 de junio de 2010
La soberbia te acabará matando.
La soberbia te acabará matando, y no creo que nadie se escandalice por ello.
martes, 15 de junio de 2010
Alicia, ¿qué tal si me vuelves a sonreír? - James.
-No te agradaría saberlo. -Sonreí y miré hacia el horizonte, distraídamente. Creo que el hecho de dejar de mirarla causó el efecto que yo buscaba.
-Está bien. Si no me lo dices, me pongo a gritar aquí mismo.
-Dices las cosas tan seria, que terminaré creyéndolas. Bueno, suelo pensar en... el mundo, en los detalles... supongo.
-¿Por qué no me iba a agradar eso? -Una nota de decepción se leía en su pálido rostro.
-¿Qué definición tienes tú sobre el mundo?
-La misma que todos, ¿no? -Se mordió el labio. Por su expresión, estaba buscando las palabras adecuadas. -El mundo es donde vivimos, y eso. Nada más. Es el conjunto de cosas que forman nuestro entorno.
-Bien. ¿Y sobre los detalles?
-¿Los detalles? Bueno, las pequeñas cosas que acompañan al mundo. Pero claro, son tan pequeñas que no pueden hacerle sombra. Podemos vivir sin ellos, o eso creemos.
Silencio, de pronto. Pero no por silencio, fue incómodo. Realmente fue agradable. Ella me miraba, esperando una respuesta. Y yo, nada más lejos de estar pensativo, la miraba también. En sus ojos había una chispa de excitación, de curiosidad. De pronto, como si yo lo hubiera pedido, suspiró. Fue tan leve el suspiro que salió por sus rosados labios, que si no hubiera estado mirándola así, no me habría dado cuenta. Sus labios... hoy no me había fijado en ellos.
Era extraño, parecía que este instante de silencio era eterno, pero maravilloso. A nuestro lado, los árboles no se movían. De hecho, no había viento. La gente parecía haberse esfumado para dejarnos a solas. Decidí hablar, terminando con esta sensación que me ponía los pelos de punta.
-No creo que los detalles sean pequeñas cosas. Bueno, aparentan serlo. Para mí son cosas realmente importantes, y enormes. Encender la tele y ver siempre lo mismo, abrir el armarito de la cocina y ver la cafetera en su sitio, coger el teléfono y oír esa voz conocida, que tanto significa para ti. Sí, esos detalles me hacen recordar que el mundo sigue en su sitio. Que el desorden que poco a poco se aloja en mi cabeza, sólo está ahí. En mi cabeza. Y es una sensación muy agradable, ¿sabes? -Miré al cielo distraídamente. Las palabras salían de mí como si de una fuente se tratara. -Una de las más agradables.
Me miró y sonrió. Creo que mis palabras le agradaban, me escuchaba atentamente.
-Y el mundo... bueno, cada persona tiene una definición distinta para él. Cada persona tiene un mundo distinto. Tu mundo pueden ser detalles un poco más exagerados. Tu mundo puede ser un objetivo. O una persona. Pero, acertaste en algo. Los detalles nunca podrán hacer sombra al mundo de alguien. -Vacilé un momento, y seguí hablando, aunque ahora el leve tic que solía darme en la mano, salió de su escondite. -La sensación de que el mundo siga ahí, por muy embriagadora que sea, nunca podrá compararse con la sensación que tengo al ver que me buscas con la mirada, o que me sonríes. Porque tú, tú eres mi mundo. Eres esa persona que hace que todo esté en su sitio, o que se desordene, sin más.
-Piérdete en tu propio mundo, pues. -Susurró antes de besarme. Y antes de que las mariposas comenzaran a rebolotear como locas en mi estómago. Antes de poder tocar el cielo con la punta de los dedos.
domingo, 13 de junio de 2010
Locura.

viernes, 11 de junio de 2010
Tienes una forma de mirar que, sinceramente, me pone la piel de gallina.

jueves, 10 de junio de 2010
Ahí se marchaba mi corazón dentro de tu bolsillo.
Te quise tanto que lo mantuve en secreto, sellado para siempre detrás del pequeño lunar de mi labio inferior.
Conseguiste convertirte en todo, de pronto. En una sola semana, me tenías a diez metros del suelo. Fue un poco duro, no me agradaba la situación.
Pero lo peor, sin duda alguna, fue la despedida. ''Prométeme que no dejarás que te pisoteen'', susurraste antes de aquel último abrazo. ''Lo prometo'' salió la frase atropelladamente por mis -en ese momento tristes- labios, pues estaba intentando no llorar. Aunque, si hubiera llorado, no me arrepentiría de ello. Tú llorabas, o estabas a punto de hacerlo. Cuando vi esa pequeña y brillante lágrima deslizarse por tu mejilla, me pregunté como se atrevía siquiera a salir de esos ojos que lucían el color marrón como si de diamante se tratara. Me besaste la mejilla, y te giraste lentamente sobre los talones.
Y ahí se quedó tu recuerdo. Tú andabas hacia el autobús, y yo estaba parada en la acera, incapaz de moverme. ¿Cómo era posible, que en tan poco tiempo, hubieras logrado desgarrarme un trozo del corazón con tu marcha?
Y cuando vi que te alejaste, las prometidas y reservadas lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos. Ahí se marchaba mi corazón dentro de tu bolsillo.
miércoles, 2 de junio de 2010
¿Miedo?

Dos palabras y una coma.
lunes, 31 de mayo de 2010
Más. Mucho más.
Pero como a lo inalcanzable. E incondicionalmente.
Yo no soy, yo seré.
Últimamente me ciega el ego. Mi amor propio es tan grande que podría taparme la vista que observo por la ventana. Pero no me creo mejor que nadie. Simplemente creo que todas las personas deberíamos ser egocéntricas, dentro de la medida adecuada (medida que últimamente rozo). No es justo para la persona tener que hacer feliz a alguien siempre. Debemos preocuparnos de ser felices nosotros, y eso estoy haciendo. Me estrellé mil veces intentando hacer feliz a alguien, y ya no quiero que me vuelva a doler.
Me estoy volviendo mi opuesto. Todos mis antiguos principios están cayendo por la ventana. Estoy pasando de ser luz a ser penumbra. Todo está cambiando en mi cabeza. Absolutamente todo. Y aunque debería asustarme, no lo hago. En realidad me gusta eso de mi ego. Ahora siento que puedo hacer todo lo que me propongo, que puedo comerme el mundo. ¿Es eso delito? Porque si lo es, estoy esperando mi condena. Ya he vivido en la cárcel de sentir mis ojos ciegos por tu amor, ¿qué podría dolerme? Nada.
Creo que me estoy convirtiendo en algo que me va a gustar. Me estoy volviendo a poner mi coraza, pero la coraza me evitó un par de disgustos. Desde que volví a ser débil, no he hecho más que estupideces. Y ella ya nubla mi corazón más de lo debido.
Sí, soy una egocéntrica. Pero mi ego no es malo. Simplemente es el cuidado a no ser pisoteada. No voy a ser mejor o peor persona por ello. La persona cambia, no su visión del mundo, ni su capacidad para hacer el bien o el mal.
Una de esas mañanas.

sábado, 29 de mayo de 2010
¿La mejor forma de romperle el corazón?
Perdóname por mi cobardía. Te prometí el cielo... y sólo pude darte un puñado de tierra. Pero no debiste confiar en mí, dulce persona. Nunca confíes en quien te diga ''confía en mí''.
Tu excéntrica compañera.
Solté el papel que tenía entre las manos, y suspiré. ¿Monotonía? ¿Qué tenía en la cabeza esa zorra que siempre me abandonaba?
Miré hacia la mesilla, sin pensarlo, siquiera, y descubrí algo que me hirió totalmente. Había un paquete de celo en la mesilla. Y unas pastillas para la jaqueca. ¿Quién se creía?
Y me volví a quedar solo, mirando las manchas de café que resaltaban en el papel que tenía delante de mis pies... Y sus besos siempre a cuestas.
jueves, 27 de mayo de 2010
Amor/Odio.

Hazme el favor de dejar de endulzarme la vida (a veces), para que pueda odiarte del todo.
miércoles, 26 de mayo de 2010
Tranquilidad absurda.

martes, 25 de mayo de 2010
9110/Memories.
Pero aún así, te quiero. Pase lo que pase. Sea como sea.
Quererte es como respirar... a veces puedo controlarlo, pero casi nunca me doy cuenta de ello. Quererte me cura las heridas, sí.
¿Qué voy a hacer sin ti, después...? ¿Qué haré cuando dejes de necesitarme? Porque sé que me necesitas... nunca había pensado que lo harías. ¿Cómo puedes necesitarme? ¿Cómo puedes hacerme feliz sin darte cuenta?
Gracias por ser cada uno de los latidos que me dan vida.
Quiero que te quedes siempre en mí. Quiero que me abraces y no me sueltes más... Quiero que este febrero, que promete ser fugaz, se prolongue hasta límites desconocidos por ti y por mí. Quiero que seamos un ''nosotros'', siempre. Quiero que el color de tus ojos me conduzca a la luna, para dormirnos en uno de sus cráteres. Quiero ver el mundo a través de tus ojos. Quiero que mis dedos se pierdan en el marrón de tu cabello. Quiero mirarte tan de cerca que me llegue a estremecer. Quiero tantas cosas que la distancia me impide... Pero por ahora, me basta con que te quedes conmigo.
Ah, te quiero.
Porfavor.

lunes, 24 de mayo de 2010
Al final, acabarás ahogándote en tus miserias.
Para mí no eres más que recuerdos. Recuerdos que tengo asumido que no voy a volver a vivir. Así que, por más que pudiera/quisiera, no. No voy a volverme estúpida otra vez por ti. No voy a sacrificar mi orgullo.
Pero, ¿sabes lo peor? Siempre que digo: ''ya puedo estar sin él, no le necesito'', apareces, como de la nada. Apareces y te dedicas a amargarme... ¿es esa tu aspiración en la vida? ¿Amargarme?
Al final, acabarás ahogándote en tus miserias...
domingo, 23 de mayo de 2010
Tal vez ella no merezca estar entre la gente.
Vives en una esfera de repeticiones. Das vueltas y vueltas, y tú te mareas.sábado, 22 de mayo de 2010
¿Por qué dejas que te abandone el invierno, Juliette?
Realmente, estaba enfadada consigo misma. El año iba a acabar, y no había hecho nada de provecho. Se dio cuenta de ello cuando la navidad comenzó a poblar las calles, anunciando que otro año más, estábamos vivos.
Ahora se limitaría en hacer un muñeco de nieve que nadie vería jamás, y dejar que se derritiera, como los propósitos que escribió el año anterior en un papel... y como sus sueños.

Y mientras sus huellas le mostraban el camino de vuelta, se dio cuenta de que por allí había otro muñeco de nieve.
¿Por qué dejas que te abandone el invierno, Juliette?
¿Vas a pintar el otoño, Juliette?
Aquel día en el que las hojas muertas parecían saludarte a los lados de la carretera. Aquel día en el que al levantarte, pensaste: ''hoy es MI día'', aunque no supiste exactamente por qué hasta la noche.
Tal vez nunca vuelvas a ver los colores del otoño tan brillantes como aquellos. Para remediarlo, ¿vas a coger un pincel y los barnizarás con falso brillo, como siempre?
Hazme el favor de no quedarte esperando la lluvia otoñal otra vez, querida...

¿Vas a pintar el otoño, Juliette?
¿Te gusta el olor a verano, Juliette?
De pronto, empiezas a plantearte que has dejado escapar los meses por los espacios que hay entre tus dedos.
¿Dónde quedó ese enero que te teñía la vida de verde esperanza? ¿Dónde quedaron sus celos y su inocencia, que te hacían quererle, así, sin más? Tal vez él no hacía otra cosa que introducirte en la rutina, pero era una sensación agradable.
¿Y te percatas de ello ahora, querida, cuando te das cuenta de que no volverás a llevar su alma a la espalda?

También el olor a verano te recuerda que nada dura eternamente... Pero, ¡eh! Odias la monotonía. O eso dices. Yo sé que bajo esa máscara, buscas algo que te estabilice. Algo que vuelva tus andares más tranquilos.
¿Te gusta el olor a verano, Juliette?
viernes, 21 de mayo de 2010
¿Cómo perdiste la primavera, Juliette?
Pero, ¿qué más podía hacer? No le importaba que le pesaran los pies. Sólo se centraba en algo: encontrar la primavera que había perdido.

Y la habría encontrado, ¡sí! Si andara por los senderos de su cabeza, la habría encontrado.
¿Cómo perdiste la primavera, Juliette?
miércoles, 19 de mayo de 2010
Del revés.

De pronto mi felicidad se multiplicó (y mira que ya era bastante). ''No soporto lo que te hizo él, yo nunca te haría eso'' doce palabras que me abrieron el cielo. En doce palabras hiciste que, efectivamente, me reventara el pecho.
No podrás llegar a imaginar lo que sentí con cada ''te quiero'' y con cada ''mi vida''. Nunca lo vas a imaginar. Nunca vas a sentir ese soplo de aire gélido, que se vuelve cálido después. ¡Nunca te vas a ver del revés por doce, o dos, o tres palabras! y si llegas a verte del revés, por mi no será, ya tuve mi ración de calidez.
¿Pero sabes que me ponía también del revés? 8000 kilómetros que había (y hay) entre tú y yo.
Del revés, separados por 8000 kilómetros, pero estábamos felices, y punto.
Mentiría si dijera que te echo de menos, mi escalera hacia la luna.
martes, 18 de mayo de 2010
¡Un chorro de optimismo!

lunes, 17 de mayo de 2010
Un trocito de mí.
¿Que cómo soy yo...? No tengo una definición clara sobre mí misma, la verdad. A veces soy lo opuesto a mis creencias, y otras veces me vuelvo mis creencias.
Un día puedo sonreír de oreja a oreja, tanto que me duelan los labios. Al día siguiente, tal vez se me esté cayendo el mundo encima, aplantándome (y a mis principios). Y después, otro día puedo odiar a todo el mundo, sí.
¿Qué si soy bipolar? No, no lo creo. Tan sólo me aburro rápido.
¿Qué como me siento...? Tampoco tengo una definición clara sobre mis sentimientos. Dentro de mi cerebro (o corazón) hay un huracán que arrasa con todo lo que me hace sentir cómoda. Y de vez en cuando, un par de terremotos me sacuden el cuerpo, haciendo que todo vuelva a su sitio.
Creo que para definir mis sentimientos sólo puedo usar una palabra: Desastre. Pero es un desastre que me resulta agradable.
Tal vez puedas apreciar mi huracán si me miras directamente a los ojos. O tal vez, de pronto, aprecias el odio que no me atrevo a desquitar con nadie.

Espero que te haya quedado un poco claro quién (y cómo) soy. Porque a mí no.
Firmado: Las sonrisas que me quedan por dedicarte.
domingo, 16 de mayo de 2010
98% de mí.
Sea lo que sea, ¡terminaron mis ''vacaciones''! Otra vez vuelvo a ser tan feliz que siento que puedo hacer cualquier cosa yo sola. ¡Y que lo oiga el mundo! Vuelvo a la carga.
Porque te prometí que nunca me iba a cansar de sonreír, y últimamente mi sonrisa se veía demasiado cansada para mi gusto. Y al contrario que tú, yo cumplo mis promesas (casi) siempre.
Me ha costado, pero ya no te necesito. Ahora sólo necesito la brisa que acompaña mis suspiros y se los lleva, y como no, todas esas caras tristes que pienso alegrar.
Te diría que encantada de conocerte, Lw, pero estaría mintiendo.
98% de mí.
Por todo: Gracias. Gracias por devolverme el 98% de mí con tu ausencia.
viernes, 14 de mayo de 2010
Grito fugaz.
Tengo mucho miedo, ¡sí! Intento ocultarlo con mi sonrisa (ultimamente cansada), pero tengo tanto miedo que a veces quiero ponerme a gritar. Me da miedo que haya podido llegar a este extremo, y que me sienta incapaz de pasar una semana sin verte ahí. Tal vez debería hacer eso, sí: Debería gritar. Pero, ¿y si sólo me sale tu nombre en ese grito fugaz?
¡Me da miedo decirte tantas cosas, que no salgo del ''qué tal''!
Nunca pensé que acabaría... así. Gritando por dentro, porque no me atrevo a gritar bien alto. ¡Y de nuevo tú te abres un hueco en mi corazón, sin enterarte si quiera!
jueves, 13 de mayo de 2010
Pienso...
Pienso que las mañanas son dulces ahora. Debería agradecérselo a toda esa brisa que me revuelve el pelo cuando salgo por la puerta.
Pienso que llorar sólo es perder el tiempo, y pienso que tú lo sabes. Lo sabes, pero sigues teniendo las pestañas empapadas.
Pienso que no merece la pena buscar un camino. ¿Por qué no sigues tu instinto?
Pienso que podría perderme en la intensidad de tu persona. Pero perderme significaría estar ausente del mundo un tiempo.
Pienso que el marrón de tus ojos simboliza el café que te tomas para no dormir, porque tus ojos quitan el sueño.
Pienso que me dan igual las historias de la gente si no hablan de magos y dragones. Pero aún así debo escucharlas, no sé.
Pienso que hay tantas cosas por vivir, que te faltarían dedos para contarlas por millones.
Pienso que tal vez nunca encuentre mi sitio, pero que los sitios provisionales también son magníficos.
Pienso que si cierro los ojos cuando no debo, puedo quedarme dormida y caer otra vez en tu apatía.
Pienso que en la distancia nadie será distante.
Pienso que me gustaría saber lo que pasa en todos los lugares del mundo, mientras yo escribo esto.
Pienso que estoy cansada de soñar despierta. Pero por ello no voy a dejar de hacerlo.
Pienso que tu forma de mirar debería ser ilegal.
Pienso que... deberíamos dejar de pensar tanto, y poner las ideas (que se puedan) a funcionar.

Ya has visto qué hay en mi cabeza. ¿Me dejas leerte la mente un par de minutos?
miércoles, 12 de mayo de 2010
Una J indiferente, una K que se sienta en el suelo.
¿Y qué más da, si te duele?
El dolor significa que está ahí. Y una existencia sin su electricidad poniéndote los pelos de punta, no es existencia.
Porque sí: Porque seguirás esperando su indiferencia en este parque. Porque puede que suene absurdo, pero te gusta como se acaricia el pelo. Porque puede sonar a tonto, pero te gusta esa sensación en tu estómago.
Porque sí: Porque le quieres, y punto.
Por eso seguirás esperando su indiferencia en este parque.
lunes, 10 de mayo de 2010
Eres como...
Porque eres como romper el cristal que te cortaba el paso hace unos pocos segundos.

¡Y yo me había prometido no querer romperlo!
My soul

sábado, 8 de mayo de 2010
Explosión.
Terminarás haciendo que explote, y que me rompa en pedazos con tu nombre escrito en cada uno. Una explosión de letras, euforia y alegría.

Harás que explote, Juliette.
viernes, 7 de mayo de 2010
Bear.

jueves, 6 de mayo de 2010
...

miércoles, 5 de mayo de 2010
De trapo
Se marchó de la habitación, y me dejó ahí, tumbada. Nunca pude andar por mi misma. Ni andar, ni moverme, básicamente. Por muy mal que mi dueño me tratara, por mucho que me amenazara, era verdad: él era mi vida entera, porque él hacía que pudiera moverme, al compás de los chasquidos de su lengua.
He llegado a querer a mi amo, pues él es quien hace que mi mundo gire como el resto.

Dulce marioneta de trapo,
ven y anda para mí otra vez.
Deja que mis dedos manejen tu vida.
Sabes que sólo así tendrá sentido, ¿no?
BWORLD

Porque un lugar donde se fusionan la noche y el día, no tiene la capacidad de albergar dolor alguno.
My Beautiful World
domingo, 2 de mayo de 2010
Peace.
Y por eso me cansé de ti, aunque parezca extraño. Quiero comerme la cabeza buscando algo en lo más profundo de mi ser, quiero viajar en un barco lleno de dudas, quiero sentir como puedo explotar de euforia (euforia, no tristeza, ni ira, ni nada de eso), quiero ver los fuegos artificiales de mi ego al revelarse, quiero pegarle un tiro a la paloma blanca de mi paz.
Quiero... que me abraces y me agites y me tires y me enciendas y me alegres y me ames, pero sin que me llenes de esa paz estúpida.
viernes, 30 de abril de 2010
martes, 27 de abril de 2010
...

jueves, 22 de abril de 2010

miércoles, 21 de abril de 2010
Dreams.
Espérame en mi sueño, cariño, que ya voy cayendo.Tal vez quieras cogerme de la mano y llevarme a ver como pasan los días, desde la luna. Tal vez quieras caminar a mi lado por lo alto del arcoíris. Tal vez quieras colgarte de un par de nubes, conmigo. Tal vez quieras perderte en la ciudad donde la música vuela al lado de los pájaros. Tal vez quieras que robe un par de estrellas y te haga con ellas un collar. Total, ¡estoy soñando!
Y ya que sueño, mírame una vez más con esos ojos, que me inundan, que me matan.
Dame otra ración de suspiros, latidos y mariposas. Drógame con una sonrisa de esas.
Y luego, luego puedes quedarte aquí, para que cada noche, cuando me atrape el sueño, pueda verte, esperándome en una silla de cristal.


